Introducción: por qué la Técnica Feynman importa

Muchos opositores confunden cantidad de horas con comprensión. La Técnica Feynman apuesta por la claridad: no se trata de memorizar fechas o fórmulas, sino de entender hasta poder explicar. Richard Feynman popularizó la idea de que explicar algo en términos sencillos revela lo que realmente sabes y lo que no.

Ejemplo práctico temprano (obligatorio)

Ejemplo: Explicar un concepto jurídico complejo como si fuera para un niño.

  • Concepto: ¿Qué es un contrato?
  • Explicación simple: "Un contrato es como un trato entre dos personas: cada una promete hacer algo y ambas aceptan. Si una no cumple, la otra puede pedir que se cumpla o que le devuelvan lo que perdió."
  • ¿Por qué funciona?: reduce términos técnicos y obliga a identificar qué partes faltan en la explicación.

Desarrollo: pasos y evidencia detrás de la técnica

La Técnica Feynman se articula en pasos sencillos pero exigentes: elegir un tema, explicarlo en voz alta o por escrito como si fuera a un niño, identificar lagunas de conocimiento, volver a estudiar y simplificar la explicación. Este proceso combina varias estrategias de aprendizaje estudiadas por la investigación en educación y memoria.

Según Chi et al. (1989), el acto de autoexplicarse mientras se estudia mejora la integración de nueva información con lo que ya se sabe y ayuda a detectar errores de comprensión. La Técnica Feynman es, en esencia, una forma de autoexplicación dirigida.

El componente de recuperación activa también es central. El estudio de Roediger y Karpicke (2006) muestra que realizar pruebas de recuerdo mejora la retención a largo plazo más que repetir la lectura pasiva. En la práctica Feynman, explicar desde la memoria obliga a recuperar información, lo que fortalece la huella mnésica.

Además, Karpicke y Blunt (2011) compararon prácticas de recuperación con otras formas de estudio elaborativo y encontraron que la recuperación práctica produce mayor aprendizaje duradero. Esto respalda la recomendación de explicar sin consultar apuntes primero y luego revisar las lagunas detectadas.

Por último, revisiones amplias sobre técnicas de estudio efectivas, como la de Dunlosky et al. (2013), subrayan la importancia de prácticas activas, espaciamiento y retroalimentación para convertir el aprendizaje en comprensión profunda más que en memorización mecánica.

Los elementos clave (qué ocurre en tu cerebro)

  • Simplificar conceptos: obliga a reducir jerga y traducir ideas complejas en estructuras cognitivas manejables.
  • Detectar lagunas de conocimiento: al explicar emergen inconsistencias; esas son las zonas que requieren estudio focalizado.
  • Recuperación activa: recordar y verbalizar refuerza la memoria y promueve transferencia a problemas nuevos.

Aplicación práctica para opositores: guía paso a paso

  • Paso 1 — Selecciona un tema claro: por ejemplo, "principios del derecho administrativo" o "procedimiento tributario".
  • Paso 2 — Explica en voz alta o por escrito: imagina que explicas a alguien sin conocimiento previo. Usa un lenguaje simple y evita tecnicismos innecesarios.
  • Paso 3 — Marca las lagunas: cada vez que te quedes en blanco, subraya. Esas son las preguntas concretas para volver a estudiar.
  • Paso 4 — Refiérate a la fuente y corrige: revisa apuntes o doctrina sólo sobre las lagunas detectadas, no todo el tema.
  • Paso 5 — Vuelve a explicar y simplifica: reduce frases largas a oraciones cortas; si no puedes, aún falta contenido por consolidar.
  • Paso 6 — Practica recuperación espaciada: reaplica la explicación a intervalos (días, semanas) para consolidar.

Ejercicios prácticos para la rutina de estudio

  • Antes de dormir, explica en 2-3 minutos un subtema. Graba o escribe la explicación.
  • Al terminar la semana, reúne 5 explicaciones y corrige solo lo que salió mal.
  • Usa tarjetas con preguntas derivadas de tus lagunas: esa es tu prueba rápida de recuperación.

Conclusión: comprensión vs. memorización

La Técnica Feynman transforma el estudio en una conversación con tu propio conocimiento: simplificar conceptos no es perder rigor, es exponer lo que verdaderamente entiendes. Identificar las lagunas de conocimiento te permite estudiar de forma dirigida y eficiente. La evidencia de la investigación sobre autoexplicación y práctica de recuperación respalda este enfoque como superior a la lectura pasiva o la memorización mecánica.

Para un opositor, esto significa menos horas desperdiciadas y más horas que producen comprensión profunda, transferencia a casos nuevos y seguridad en el examen. Como práctica de estudio, la Técnica Feynman es una herramienta sistemática para convertir información en dominio.